INTELECTUAL ORGÁNICO EN BASE A GRAMSCI
DEFINICIÓN
El concepto de intelectual orgánico,
completado con el de intelectual tradicional forman parte de los conceptos
centrales del pensamiento de Gramsci.
Por intelectuales es preciso
entender no sólo aquellas capas comúnmente designadas con esta denominación,
sino en general toda la masa social que ejerce funciones organizativas en sentido
lato, tanto en el campo de la producción como en el de la cultura y en el
político-administrativo.
Antonio Gramsci, por cuestión, No de
una contradicción, sino de una distinción metodológica, delimita el concepto de
intelectual en dos sentidos. De tipo sociológico y de tipo histórico.
El primero, de tipo sociológico,
consiste en definir a los intelectuales por el lugar y la función que ocupan en
el seno de una estructura social. A este tipo Gramsci lo denomina
orgánico.
La segunda definición, de tipo
histórico, consiste en determinar el carácter de intelectual por el lugar y
la función que ocupan en el seno de un proceso histórico. A este segundo
tipo, lo denomina tradicional.
LAS CLASES SOCIALES Y
INTELECTUAL ORGÁNICO
Cada clase social fundamental tiende
a crearse su propio grupo de intelectuales, que le da homogeneidad y
conciencia, en el terreno económico, pero también en el político y el
cultural.
Gramsci se pronuncia contra la falsa noción
de la independencia de los intelectuales, contra la asimilación de ellos a los
“hombres de letras”; relativiza la división entre “intelectuales” y “simples”,
y quiebra la individualidad del intelectual en la figura del “intelectual
colectivo” de la clase obrera.
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La superestructura manipulando a intelectuales |
CARACTERÍSTICAS DEL INTELECTUAL.
A continuación, vemos los rasgos
característicos de los intelectuales para Gramsci:
1) Los intelectuales son los
organizadores de la función económica de la clase a la que están ligados
orgánicamente
2) Los intelectuales son
también los portadores de la función hegemónica que ejerce la clase
dominante en la sociedad civil. Trabajan en las diferentes organizaciones
culturales (sistema escolar, organismos de difusión, periódicos, revistas…) y
en los partidos de la clase dominante con el fin de asegurar el consentimiento
pasivo, si no el activo, de las clases dominadas en la dirección que la clase
dominante prepare a la sociedad.
3) Son, del mismo modo, los
organizadores de la coerción que ejerce la clase dominante sobre
las otras clases por medio del Estado.
4) El intelectual tiene también como
función la de suscitar, en los miembros de su clase a la que está vinculado
orgánicamente, una toma de conciencia de su comunidad de intereses, y la de
provocar en el seno de esta clase una concepción del mundo homogénea y
autónoma.
LOS INTELECTUALES E
“INTELECTUALES ORGÁNICOS” EN LA OBRA DE GRAMSCI
El concepto de intelectual y
particularmente el de “intelectual orgánico”. Según el autor: "No hay
actividad humana de la que pueda excluirse toda intervención intelectual: no se
puede separar al homo faber del homo sapiens" (Gramsci. 1970:392).
Según lo anterior, es posible inferir que en el pensamiento gramsciano la
noción de intelectual es una visión amplia. Así lo afirma el propio autor:
"Todo hombre fuera de su profesión despliega alguna actividad intelectual,
es un ‘filósofo’, un artista, un hombre de buen gusto, participa de una
concepción de mundo, tiene una idea consciente de conducta moral y contribuye,
por tanto, a sostener o modificar una concepción del mundo, o sea, a suscitar
nuevos modos de pensar" (Gramsci. 1970:392).
De acuerdo a lo indicado, es posible
confirmar que el autor asigna una función intelectual a todas las personas, en
tanto cada uno de nosotros disponemos de una “concepción de mundo”. Asimismo,
es posible decir que toda “concepción de mundo” es una concepción filosófica,
en tanto está vinculada a percepciones, creencias, ideas sobre la vida y el
mundo. En palabras de Gramsci: "Por intelectuales es preciso entender no
sólo aquellas capas comúnmente designadas con esta denominación, sino en
general toda la masa social que ejerce funciones organizativas en sentido lato,
tanto en el campo de la producción como en el de la cultura y en el
político-administrativo"
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Diferencia entre Homo Sapiens y Homo Faber |
Como podemos apreciar, los
intelectuales desempeñan un papel fundamental en las concepciones de Gramsci.
No obstante, podríamos afirmar que todos los seres humanos somos intelectuales,
pero no todos cumplimos en la sociedad una función intelectual.
En este sentido, el autor distingue
que la verdadera función intelectual es ejercida por aquel que denomina “intelectual
orgánico”. Respecto del adjetivo orgánico, el autor señala: "Se podría
estimar lo orgánico de las distintas capas de intelectuales, respecto su mayor
o menor conexión con un grupo social básico, fijando una graduación de las
funciones y de la superestructura desde abajo hacia arriba, desde la base
estructural hasta lo alto".
En la interpretación de Días (2006),
los intelectuales (en el sentido gramsciano) son aquellos que,
independientemente del título académico, son capaces de enfrentar los problemas
que afectan a las clases sociales y dar respuesta a ellos. En este sentido,
podemos decir que el “intelectual orgánico” aparece cuando se comporta desde la
solidaridad de clase, es decir, asume la relación estrecha que lo une con la
clase de la que es representante.
En nuestra interpretación, el “intelectual
orgánico” requiere de altos niveles de conciencia para impulsar el disenso y el
cuestionamiento al ya explicado “consenso manipulado”.
Ahora bien, en el pensamiento
gramsciano, una cuestión a resolver es justamente la generación de
intelectuales orgánicos conscientes y críticos. Sobre el particular Gramsci
sostiene: "El problema de la creación de una nueva capa intelectual
consiste, por tanto, en elaborar críticamente la actividad intelectual que
existe en cada individuo con cierto grado de desarrollo".
Consecuentemente, la escuela como
institución de la superestructura y el educador como funcionario de la
superestructura, son los instrumentos por excelencia en la preparación de
intelectuales. Si aceptamos la idea planteada por Gramsci, parece posible
afirmar que estos intelectuales formados en las escuelas, pueden contribuir al
mantenimiento del sistema ideológico dominante o participar de un proyecto de
disenso y cuestionamiento del sistema establecido, constituyéndose en
indiscutibles “intelectuales orgánicos”.
Para Gramsci los intelectuales
tienen un papel significativo, ya que son los que se encargan de la
construcción teórica ideológica que legitima al grupo hegemónico. En lo que
respecta a educación, entonces, ésta puede servir para mantener una estructura
social o para transformarla a través del disenso; en este proceso cumplen una
función trascendental los intelectuales orgánicos. Así, el papel del educador (en
tanto intelectual orgánico) es fundamental, pero no como el que enseña en la
escuela sino como representante de la conciencia crítica de la sociedad que
asume el papel de mediador entre la sociedad general y la comunidad educativa.
El concepto de intelectual
tradicional, que designa a los miembros de categorías pre-existentes al
desarrollo industrial capitalista, que se conservan a sí mismas como “autónomas
e independientes del grupo social dominante” y sobreviven a la desaparición del
modo de producción en el que han surgido, es bastante preciso. Así, en el paso
del modo de producción feudal al modo de producción capitalista, designa con
precisión al clero, y constituye un instrumento de análisis para estudiar las
luchas habidas entre los intelectuales de la burguesía y los de la
aristocracia.
FUNCIÓN DEL INTELECTUAL
Los intelectuales son pues,
primeramente, los organizadores de la función económica de la clase a la
que están ligados orgánicamente.
Son también los portadores de la
función hegemónica que ejerce la clase dominante en la sociedad civil.
Trabajan en las diferentes organizaciones culturales (sistema escolar,
organismo de difusión –periódicos, revistas, radio-, etc.), y en los partidos
de la clase dominante, con el fin de asegurar el consentimiento pasivo, si no
el activo, de las clases dominadas en la dirección que la clase dominante
imprime a la sociedad.
Los intelectuales son también los
organizadores de la coherción que ejerce la clase dominante sobre las
otras clases por medio del Estado.
Cooperación del Intelectual |
El intelectual tiene también como
función la de suscitar, en los miembros de su clase a la que está vinculado
orgánicamente, una toma de conciencia de su comunidad de intereses, y la de
provocar en el seno de esta clase una concepción del mundo homogénea y
autónoma. Esta función de homogeneización la ejerce el intelectual a dos
niveles: al nivel del saber y al nivel de la difusión.
HEGEMONÍA E INTELECTUAL.
Los intelectuales son los
“empleados” del grupo dominante para el ejercicio de las funciones subalternas
de la hegemonía social y del gobierno político a saber:
PRIMERO: Del “consenso” espontáneo
que las grandes masas de la población dan a la dirección impuesta a la vida
social por el grupo fundamental dominante, consenso que históricamente nace del
prestigio (y por lo tanto de la confianza) que el grupo dominante deriva de su
posición y de su función en el mundo de la producción.
SEGUNDO: Del aparato de coherción
estatal que asegura “legalmente” la disciplina de aquellos grupos que no
“consienten” ni activa ni pasivamente, pero que está preparado para toda la
sociedad en previsión de los momentos de crisis en el comando y en la
dirección, casos en que no se da el consenso espontáneo.
La coerción ocupa un segundo plano
en las sociedades hegemónicas, pero puede pasar al primero en momentos de
crisis.
LA POLÍTICA Y LA EDUCACIÓN EN EL PENSAMIENTO DE A. GRAMSCI.
Releer a Gramsci nos ayuda a
entender el rol de la educación como acto político y el papel transformador del
educador, en cuanto “intelectual orgánico”. El filósofo italiano se basa en una
profunda creencia en la capacidad humana de cambiar al mundo, por lo tanto, en
la negación del determinismo histórico. Es un pensamiento que defiende un
determinado proyecto de sociedad, que afirma la política como carácter
inherente a todo lo que es humano, que reconoce la legitimidad del saber
popular, de la cultura popular, del buen sentido popular.
Por consiguiente, Gramsci postula un
proceso educativo que, para alcanzar la igualdad social, debe ser gradual,
destacándose en los primeros años de estudio por un carácter activo y
estimulante de la disciplina para el aprendizaje y la libertad. En una segunda
etapa, la escuela activa debe dejar paso a la escuela creativa. La primera
tiene por principal fin nivelar los conocimientos, la segunda, debe promover la
asunción de una personalidad autónoma y creativa. Para ello el educador debe
erigirse en un guía que oriente los aprendizajes ya que el niño no es un
recipiente mecánico y pasivo.
RESUMEN.
1. Las sociedades están constituidas
por los intelectuales orgánicamente ligados a una clase del modo de producción anterior
o en vías de desaparición
2. Al intelectual se le denomina
tradicional siempre, por lo que está en relación con una clase
progresiva.
3. El concepto de intelectual
tradicional designa un objeto visto desde una perspectiva histórica. Se
funda en el análisis de las tendencias históricas de las clases
sociales. Estos intelectuales segregan una ideología por la que se presentan
como independientes de las clases sociales y como representantes de una
continuidad histórica. Esta ideología esconde su carácter de clase.
4. El intelectual por su carácter
sociológico, su posición de clase que no varía con las diferentes épocas
históricas, pero que está siempre presente en todas sus actividades
intelectuales.
5. Esta ideología del intelectual
orgánico, tiene una determinada eficacia política:
a. Da a los intelectuales un
sentimiento de solidaridad de casta y una cierta cohesión;
b. Les impulsa a proporcionarse
organizaciones relativamente independientes de las clases dominantes;
c. Justifica lo que les permite su
mayor o menor grado de autonomía: la defensa de sus intereses de casta,
primordialmente cuando esta defensa le conduce a la oposición a alguna decisión
de las clases dominantes;
d. Sirve, finalmente, para ocultar sus
posiciones de clase, para mixtificar a las clases sobre las que ejercen su
hegemonía.
6. La subordinación, o, mejor dicho, la
asimilación de los intelectuales tradicionales por los intelectuales orgánicos
de la clase dominante es directamente proporcional, por una parte, a la fuerza
de los caracteres orgánicos y progresivos de esta clase y, por
otra, a la debilidad de la organización de los intelectuales
tradicionales.
Referencia
Bibliográfica.
Gramsci, A. La formación del
profesional orgánico
Gramsci, A. Cuadernos desde la cárcel, numero
V.
Gramsci, A. 1967. Los
intelectuales y la organización de la cultura. México: Grijalbo.
MATERIAL BIBLIOGRAFICO
2. INTELECTUAL ORGÁNICO word
3.
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